Mamagram

por | Oct 25, 2017 | Trucos y consejos | 2 Comentarios

Mamagram es un grupo formado por diferentes chicas que nos encontramos en distintas etapas del cáncer de mama. Sin prácticamente darnos cuenta, de forma espontánea desde Instagram, donde nos conocimos,  hemos creado una gran familia, donde nuestras experiencias, dudas y miedos encuentran un gran apoyo basado en la más fiel empatia. Somos amigas, compañeras de experiencias en lo bueno y lo malo, protagonistas de nuestra historia y ejemplo de vida. Un placer y un honor compartir siempre con vosotras, y sentirnos tan juntas a pesar de las distancias geográficas.

Me gustaría que las conozcáis un poquito más a cada una de ellas, aquí os las presento 😉

ANA Jiménez @aveya_ana

Edad: 34 | Ciudad: Valencia | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Recuerdo el momento del diagnóstico como si de una película melodramática se tratara, desde fuera, como si realmente no me estuviera pasando a mí. Los primeros días, al despertar, creía que se trataba de un sueño macabro, que realmente no era cierto y, cuando caía en la cuenta de que estaba sucediendo de verdad, me dejaba caer, asumiendo que mi momento había llegado y que debía aceptar la muerte. Al poco comprendí que una actitud derrotista no iba conmigo y quise plantarle cara al cáncer.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – En este momento me chamusco al sol de la radioterapia. Ya he pasado por la quimio y la intervención, que consistió en una mastectomía radical y la extirpación de los ganglios de la axila.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Compartir mi experiencia en redes sociales me ayuda a sentirme más acompañada. El apoyo que te ofrece tu círculo social habitual es importante, pero la sensación de pertenencia a un grupo lo es aún más. Conocer a chicas que pasan por lo mismo que yo desterró la idea perro verde que tenía inicialmente (tener cáncer de mama siendo tan joven no es lo habitual). Además, me ha ofrecido la posibilidad de contactar con algunas de ellas de una forma, aunque virtual, más estrecha. Las preocupaciones, temores, incertidumbres… son similares entre nosotras y compartiéndolas se hacen más llevaderas.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – Aceptar la vulnerabilidad humana, lo frágiles que somos. Comprobar que la línea que separa la vida de la muerte es realmente estrecha. Vivimos creyendo que lo de morirse no va con nosotros, que está aún muy lejos. Y la realidad es que la muerte puede aparecer en cualquier momento. Lo fácil es no pensar en ella. Lo valiente, reconocer que, aunque no decidimos cuando viene, sí podemos decidir cómo vivir hasta que se presente.

¿Dónde te ves en 10 años? – Justo en 10 años, que es el tiempo que tengo pautado de hormonoterapia, me veo acudiendo a la unidad de reproducción, donde mis ovocitos me esperan, para poder así cumplir mi sueño de ser madre. Sé que no las tengo todas conmigo y que probablemente nunca llegue ese momento, pero como dice el dicho, de ilusión también se vive.

BEL Giner @mbelginer

Edad: 33 | Ciudad: Valencia | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Impactante. Desgraciadamente inolvidable. Sólo con recordarlo afloran en mi los mismos sentimientos; rabia, desesperación, negación… A pesar de que era consciente de la prevalencia del cáncer de mama, nunca podría haber imaginado que ese día la protagonista fuera yo. Tras el shock inicial, un día una compañera de trabajo me mando el link de un video, un proyecto audiovisual increíble “Un lazo rosa con 22”, dónde su protagonista, Miriam, nos relata su vivencia con el cáncer de mama sin tabúes, afrontando la enfermedad con una actitud admirable. Tras visualizar el proyecto, y conocer personalmente a Miriam, me sentí con la fuerza necesaria para afrontar la enfermedad.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – Hace dos semanas que he finalizado el tratamiento, así que actualmente me encuentro en fase de recuperación y aprendiendo a convivir como una superviviente más del cáncer de mama.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Compartir mi experiencia en mi blog “El monstruo de ojos rosas me ha permitido profundizar en las redes sociales, por ejemplo Instagram y en cierto modo visualizar la realidad. No nos equivoquemos, tener un cáncer de mama con 32 años no es habitual, por lo que, es entendible, que te sientes diferente al resto de tu mundo. Conocer en redes otras compañeras de batalla, empatizar con ellas y compartir experiencias me ha enseñado a vivir con cáncer. Es tal la unión que un día surgió la idea de crear nuestro propio grupo whatsapp, “Mamagram”, dónde tengo la suerte de compartir experiencias, en ocasiones con un toque de humor negro, con 10 compañeras de batalla increíbles.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – Sin duda para mí el diagnóstico. Durante la enfermedad hay momentos duros, pero con el tiempo aprendes a relativizar, a esperar, a afrontar malas noticias … el tratamiento, a pesar de sus efectos secundarios, te mantiene activa.

¿Dónde te ves en 10 años? – Hace mucho que deje de imaginar para empezar a vivir.

LAURA Torrens @lauraatorrens

Edad: 25 | Ciudad: Palma de Mallorca | Año de detección: 2017

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Fue muy duro. Ya hacía un mes que me había encontrado el bulto y todos los profesionales que me habían visto (una doctora de urgencias, 2 radiólogos, un ginecólogo y una matrona) me habían dicho que era un tumor benigno, pero algo me decía que ese bulto era malo. Aunque mi pensamiento fuese ese, nunca llegué a pensar que se haría realidad así que cuando abrí el sobre, en medio del hall de un hospital lleno de gente, y leí el diagnóstico me derrumbé. Me quedé en shock, como que aquello no iba conmigo y tuve muchísimo miedo. Mi cabeza iba a mil y no acababa de asimilar lo que me venía encima.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – Hace 2 semanas que terminé la radioterapia, tras haber pasado por varios ciclos de quimioterapia y una cirugía conservadora, y todavía me queda un tratamiento de mantenimiento que consiste en ponerme una vacuna de anticuerpos cada 21 días hasta Mayo del año que viene. Además, a parte del tratamiento físico, estoy aprendiendo a vivir después de pasar un cáncer que, a mi, se me está haciendo un poco cuesta arriba.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Para mi ha sido como una vía de “escape”. Al enterarme, y después de asimilar bien la noticia, decidí abrir un blog, “Bailando hasta que todo acabe, contando mi historia. Escribir me ayudaba a relajarme y despejarme. Además, gracias a contarlo, mucha gente ha podido ver cómo se vive con cáncer y se han sorprendido. Mucha gente le tiene miedo o no habla de cáncer y yo he querido mostrar que se puede disfrutar de la vida aún estando luchando contra esta enfermedad. Creo que compartir mi lucha por redes sólo tiene cosas positivas. A parte de despejarme, relajarme etc he conocido gente maravillosa. En Mallorca, he hecho 2 grandes amigas con las que hablo a diario y luego tengo un grupo de Whatsapp muy especial “mamagram” compuesto por chicas de la península, y yo, en la que reímos, contamos miedos, dudas, locuras etc. Hablar con gente que ha pasado o está pasando por lo mismo que tú, ayuda muchísimo.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – Durante el proceso, lo más duro para mi ha sido ver como sufrían mis padres, hermanas y mi pareja. Ahora que he terminado, estoy retomando mi vida, lo más duro es vivir constantemente con miedo a recaer. Haciendo balance, la parte más dura ha sido, y es, la emocional o psicológica y no tanto la física como me pensaba que sería.

¿Dónde te ves en 10 años? – Trabajando de enfermera, habiendo formado mi familia y rodeada de los míos (aunque he de reconocer que ahora mi forma de pensar ha cambiado y ya nunca pienso en futuro).

LIDIA Pérez @lidiafotografiarte

Edad: 29 años | Ciudad: Jumilla (Murcia) | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Sin darme cuenta, en un segundo, en un instante mi vida cambió por completo… cuando te dan la noticia sientes que te partes en dos, yo no escuchaba al doctor, tan sólo veía que movía los labios y como cuando dicen estar al borde de la muerte, vi mi vida pasar por delante y también se proyectaron todos mis pensamientos de futuro. ¿Qué está pasando? ¡¡No entendía nada!! Si hasta hace un minuto le estaba diciendo a mis padres todo el lío que tenía en el trabajo con la campaña Navidad, que estaba deseando tener el piso arreglado y que tenía un viaje pendiente… y así, sin más… mi vida quedó dividida en dos. Una yo y otra mi enfermedad. De repente el botón del “play” fue accionado y el volumen subió. TIENES CÁNCER Y HAY QUE OPERAR RÁPIDO. En ese momento sabía que mi vida iba a cambiar por completo.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? Finalizando la radioterapia.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Comencé a contar mi historia en forma de diario, me servía de desahogo y también a la larga como ayuda personal, para ver como evoluciona todo desde otra perspectiva. Y sin darme cuenta encontré muchos casos como los míos, chic@s jóvenes, personas que tenían algún familiar en tratamiento o comenzando todo el proceso y empezamos a compartir experiencias, apoyarnos mutuamente, darnos consejos y así nacieron muchas amistades “mi familia virtual” y éste grupo de chicas increíbles que se llama “Mamagram”. Todo dentro de esta enfermedad es nuevo y a cada persona afecta de una manera diferente (aún llevando el mismo tratamiento) y compartirlo ayuda no sólo a nosotros mismos, sino a personas que están como nosotros.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – Para mí la parte más dura fue la del diagnóstico, sientes que tu vida se divide y las dudas te invaden.

¿Dónde te ves en 10 años? – ¿Dentro de 10 años? Con esta enfermedad me planteo metas a corto plazo e intento vivir el día a día y exprimirlo al máximo. Te das cuenta de lo frágil que es tu vida y de que el momento que no vivas quizás, no lo vivas nunca. Por eso, disfruto de los pequeños placeres diarios 🙂 Pero si tuviera que elegir, me vería rodeada de mi familia, pareja y amigos que tanto me dan a cada momento sin pedir nada a cambio. Mis grandes apoyos y mis sacos de boxeo.

MARÍA Ortiz @mariaortiz790

Edad: 27 | Ciudad: Jaén | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Sin duda ha sido el peor momento de mi vida. Me llamó mi doctor sobre las 4 de tarde para darme el diagnóstico. Mi hija en ese momento tenía 10 meses y estaba dormida. Mi marido y yo nos abrazamos y lloramos juntos. Aún me emociona recordarlo.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – Ya he acabado todo el tratamiento de quimioterapia y radioterapia. Mi tumor no era hormonal por lo que no necesito tratamiento oral. Por suerte tan solo me queda ir a revisiones y que todo esté tan bien como hasta ahora.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Me ayuda mucho para expresar mis sentimientos porque soy muy reservada con mis amigos y mi familia. Se me da muy bien escuchar a los demás pero No hablar de mi, entonces encontré esa vía de escape en Instagram.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – Justo cuando te dan el diagnóstico, la incertidumbre de no saber la extensión y que va a ser de ti. Una vez te dicen que está “controlado” y te explican el tratamiento se lleva algo mejor aunque el miedo siempre está. Siendo un poco más superficial, el cambio físico es horrible. Habitar el cuerpo de una extraña sin pelo, sin cejas y con casi 10 kilos de más se me ha hecho muy cuesta arriba y jamás me he reconciliado con esa imagen en el espejo.

¿Dónde te ves en 10 años? – Espero estar donde estoy, rebosante de salud para seguir con mi trabajo, que me encanta y con mi familia. En el mejor de los casos ojalá sea con otro hijo.

MIRIAM Calero @rozalen24

Edad: 24 | Ciudad: Valencia | Año de detección: 2015

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – La verdad que fue un momento muy duro, pero en ese instante no sentí nada, estaba en shock. Me dispuse a preguntar que qué había que hacer, cuáles eran los pasos a seguir y después, ya en casa, lloré mucho porque no podía asimilar lo que me estaba pasando con 22 años, o mejor dicho, lo que me esperaba. La vida puede cambiar por completo en un segundo. Y no eres consciente hasta que te pasa en primera persona.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – Ahora mismo estoy recuperada con un tratamiento preventivo de cinco años que consiste en una pastilla diaria y un pinchazo mensual, así como las revisiones rutinarias que, de momento, siguen siendo cada tres meses.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Decidí grabar cuatro minivideos mostrando la enfermedad en el día a día porque lo primero que hice al saber que tenía cáncer fue buscar en Internet otras experiencias, videos, blogs, lo que fuese. Quise que, de alguna manera, mi enfermedad sirviese de algo para el resto. Y así lo hice: “Un lazo rosa con 22 . Esto solo me ha traído cosas bonitas. He conocido a personas maravillosas, también compañeras de batalla, que sé que he ayudado y a la vez me han ayudado  mí. Actualmente tenemos un grupo de whatsapp, llamado “mamagram” donde compartimos nuestras vivencias diarias en clave de humor, consultamos dudas, nos apoyamos cuando estamos de bajón y nos alegramos de  nuestros éxitos. Hemos formado una gran familia aunque no nos conozcamos todas en persona, existe una conexión que solo nosotras, compis de batalla, podemos entender.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – En mi opinión, la parte más dura de la enfermedad es al principio, porque estás llena de preguntas, miedos, incertidumbre de no saber qué pasará, etc., y dentro del tratramiento, las quimios de 21 días, Me sentaron regular y hacían los días más largos: dolores de cabeza, cansancio, angustia, malestar generalizado, caída de pelo, etc. Afortunadamente solo tuve 4 goteros de éstos, el resto fueron mucho mejor. Después, una vez estás dentro del proceso, con actitud, apoyo y ganas se hace más llevadero.

¿Dónde te ves en 10 años? – Me veo recuperada totalmente, sin medicación preventiva y volviendo a ser quien era físicamente. Sin cansancio, dolor de huesos, pudiendo adelgazar con ejercicio y buena alimentación (cosa que hora con la medicación es prácticamente imposible). Me veo feliz, como ahora pero más, con una vida estable llena de buenos momentos donde esto solo sea un leve recuerdo y una experiencia más que contar en el camino de la vida.

NURIA Gonzalo @nuriagonzalobaque

Edad:30 | Ciudad: Barcelona | Año de detección: 2017

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Impactante. Tenía el presentimiento de que aquella biopsia no iba a salir bien, aun así  la esperanza es lo último que se pierde. Fui con mi madre, ella se lo tomó peor que yo, no se lo imaginaba. Yo en el fondo sentí cierto alivio, por fin después de 7 meses, tenía un diagnóstico para ese bulto y nos íbamos a poner “manos a la obra”.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – He recibido quimioterapia durante seis meses, y justo me acaban de operar. La próxima etapa en este tour es la radioterapia.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Me ayuda muchísimo, he recibido más apoyo del que pude imaginar. Encontrar a gente que se encuentra en la misma situación que la tuya alivia, es un desahogo, se convierten en tus fieles compañeras de batalla, siempre están ahí, nunca fallan. Es como una terapia de grupo virtual las 24 horas del día.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – Al principio, cuando todo te resulta tan ajeno a ti, se te hace cuesta arriba. La primera quimioterapia, los primeras nauseas, la  caída del pelo… son cosas que asustan y mucho. Luego suena raro pero te acostumbras, aceptas que no te queda otra y  la recompensa que percibes a cambio es muy grande, vivir, así que lo afrontas con la mayor sonrisa posible.

¿Dónde te ves en 10 años? – Feliz, sana y formando una familia.

RAQUEL Gómez @rechito

Edad: 37 | Ciudad: Barcelona | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – Muy duro. Fue unos días antes de mi cumpleaños, en una etapa bastante buena en general, con dos niñas de 5 y 1 años. Algo así te cae como una bomba, te paraliza. Surgen un montón de sentimientos atropellados; incredulidad, ira, frustración…. ¿Porqué a mí? ¿Porqué ahora? Pero sobre todo me invadió el miedo, mucho miedo. Sólo pensaba que me iba a morir, que no vería a mis hijas crecer, que harían ellas sin mí.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – En este momento estoy con la terapia antihormonal que me acompañará 5 años y planteándome la reconstrucción del pecho, ya que me hicieron mastectomia. Digamos que me podría denominar #cancersurvivor como decimos muchas de nosotras, pero aún no me lo acabo de creer. Es un punto también complicado, has pasado por los tratamientos más agresivos: quimio, operación y radio, estás curada, se te ve bien, pero te queda el cuerpo machacado, con muchas secuelas y podrían venir más. Así que por un lado sientes esa tranquilidad de que lo peor a pasado, que ya está, y a la vez has de seguir lidiando con los últimos coletazos que no sabes cuánto más se alargarán. Resulta un proceso largo, muy cansado.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Es muy enriquecedor y un punto de apoyo muy fuerte. Creo que nadie te puede entender mejor que alguien que está pasando o ha pasado por lo mismo. En mi caso me centré en Instagram sin ninguna finalidad, la verdad. Nunca he sido de redes sociales y no soy de las que tienen constancia en publicar. Simplemente quise compartir. Ayuda poder expresar como te sientes. Nunca imaginé por eso que iba a recibir tanto cariño y apoyo de gente, que sin conocerte, se vuelca, ayuda y comprende. O de gente que te toma como ejemplo, que te dice que le transmites positividad y que eso los ayuda a enfrentar la enfermedad. Te llena. Tampoco imaginé que pasaríamos de Instagram a grupos de WhatsApp como el de Mamagram. Son grupos donde la comunicación es más fluida, donde expresar dudas, donde hay apoyo y empatía. Una terapia excepcional.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – La asimilación. El momento de saber que tienes cáncer y digerirlo…horrible. Como he explicado antes, relacionaba el cáncer con la muerte. Fueron días muy duros. Recuerdo llorar con mucha ansiedad. Me he encontrado que me vuelve esa ansiedad en las revisiones. Son momentos muy difíciles. En una prueba reciente me empezó a entrar pánico. Suerte que supe autogestionarlo y tranquilizarme. Pero es inevitable pensar: “¿Habrá vuelto? ¿Estaré bien?”. Convivir con ese miedo va a ser duro también.

¿Dónde te ves en 10 años? – Sinceramente no me lo planteo. El cáncer me ha hecho ver que había algunos aspectos de mi vida que no iban bien. Todo era demasiado rápido. Así que ahora estoy centrada en recuperarme y en cambiar todas esas cosas que no me hacían bien, en buscar una vida más tranquila. Quiero seguir dando guerra muchos años, disfrutar de los míos, de los pequeños-grandes momentos, de jugar con mis hijas, verlas crecer….. Lo que tenga que venir vendrá, y lo aceptaré igual acepté la enfermedad.

SILVIA Vega @nosolounlazo

Edad: 39 años | Ciudad: León | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – El primer momento es de mucho caos mental. Tienes que asimilar que tienes cáncer, que te vas a someter a un tratamiento muy agresivo… No sabes qué va a pasar con tu vida. Todo son dudas y miedos, y es difícil encontrar respuestas. Además, tienes que dar la noticia a tus seres queridos, y eso es un momento francamente muy difícil.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – Ya me he sometido a la cirugía, quimioterapia, y radioterapia, actualmente estoy con tratamiento hormonal, y además participando en un ensayo médico para un nuevo medicamento.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – A través de las redes sociales he encontrado a otras mujeres como yo, con las mismas vivencias, los mismos miedos y las mismas dudas, en diferentes fases de todo este proceso. Hablar con las que están en etapas más avanzadas que yo resuelve mis preguntas y me tranquiliza, me da mucha fuerza ver que ellas ya han superado tantas cosas. Hablar con las que están en fases iniciales hace que yo también las pueda ayudar a ellas. Se cierra el círculo así. Muchas conectamos, en el sentido amplio de la palabra, y aunque no nos conozcamos en persona, somos casi casi como de la familia, con un nivel de confianza increíble. Eso es lo que ocurre en mi adorado grupo de “Mamagram”

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – En mi caso el momento más duro fue la cirugía. Te dicen que te van a operar, y que no saben muy bien lo que se van a encontrar, ni lo avanzada que puede estar la enfermedad. Vas al quirófano, te duermes, y cuando te despiertas tienen un montón de noticias, que te cambian la vida definitivamente. A nivel físico, a nivel de salud, y a nivel emocional.

¿Dónde te ves en 10 años? – No miro dentro de 10 años. Ni dentro de 5. Ni dentro de 1. Para mi sólo existe el aquí y ahora, y trato de disfrutarlo al máximo.

VERONICA Sanabria @vero__nique

Edad: 31 | Ciudad: Barakaldo (Vizcaya) | Año de detección: 2016

¿Cómo fue ese primer momento al recibir el diagnóstico? – La verdad es que fue un palo bastante grande, no te voy a mentir. Faltaban pocos días para nochevieja y mi cabeza ya estaba puesta en las celebraciones de esos días (¡me encanta la Navidad!). Además, no sé por qué, estaba tranquila, y casi convencida de que el resultado de la biopsia iba a ser positivo. Pero ya ves, la cosa se torció y fueron unos días en los que las reuniones familiares (y con amigos), que tanto me gustan, quedaron relegadas a un segundo plano. Creo que lo peor fue la angustia de tener que esperar, a después de la fiestas, para saber, realmente, el alcance de la enfermedad.

¿En qué parte del proceso te encuentras ahora mismo? – He pasado por una cuadrantectomia, 4 + 12 ciclos de quimioterapia, 20 sesiones de radioterapia (este viernes pasado tuve, por fin, la última) y ahora estoy con una pastilla diaria y un pinchazo mensual, que me acompañarán durante los próximos cinco años.

¿Cómo te ayuda compartir tu experiencia en redes sociales? – Siempre ​tuve ganas de escribir​,​ y compartir ​mi aventura ​me pareció ​​la mejor manera de empezar. ​¿​Sabes eso de “no dejes para mañana​ lo que puedas hacer hoy”? Pues eso me está pasando​, desde hace tiempo,​ con muchas cosas. ​Primero fue Instagram y luego llegó el blog “Que no paren el mundo que no me bajo”. Y, desde luego, no me arrepiento. Para mí ha sido, desde el principio, una especie de terapia bidireccional en la que todos salimos ganando. Me alegra saber que compartir lo que me pasa puede servir de ayuda a otras personas que estén pasando por lo mismo, y viceversa. Yo, por mi parte, me quedo con todo el apoyo recibido y con todas esas personas bonitas (¡que viva la familia virtual!) que he ido conociendo por el camino.

¿Cuál crees que es la parte más dura de la enfermedad? – No sabría decantarme por una sola. Creo que cada parte es dura “a su manera”. Al principio generan mucha angustia las dudas y el desconocimiento.​  Pero una vez eres consciente de a qué tienes que enfrentarte, tampoco es fácil lidiar con el deterioro físico y psicológico que sufrimos durante los distintos tratamientos por los que pasamos.

¿Dónde te ves en 10 años? – No tengo ni idea de dónde voy a estar dentro de 10 años. ​Lo que si sé es que en el trayecto voy a seguir disfrutando de cada pequeño momento y, sobre todo, de la compañía. Y dentro de 10 años quién sabe….pero espero estar feliz, sana ​y, por qué no, formando una familia.