Pues resulta que yo “no lucho”. Tampoco soy “valiente” (en realidad tengo muuuucho miedo). Yo tengo una enfermedad. Soy la de siempre, pero con cáncer de mama.

Pongo todo de mi parte para curarme:

👉 Obedezco fielmente a mi oncóloga, igual que antes obedecí al cirujano

👉 Me someto a un tratamiento (ahora mismo quimioterapia, después será radioterapia, y luego tratamiento hormonal) que tiene mi cuerpo hecho polvo (cuando la enfermedad no era para nada dolorosa, esto es difícil de asimilar).

👉 Me preocupo de hacer los ejercicios para prevenir el linfedema a diario.

👉 Busco información sobre la alimentación lo más natural y beneficiosa posible para mi patología (y añado o elimino cosas de mi dieta cuando llego a alguna conclusión clara, que con tanta literatura y mito anti-cáncer no es fácil).

👉 Además, intento pensar en positivo y “estar bien” para tranquilizar a los que tengo cerca. Digo intento porque no todos los días me sale…

👉  Y “ponerme guapa” (aunque en realidad me siento como Mrs.Potato, con tantas cosas que se ponen y se quitan, se pintan y se despintan…).

Si no has vivido algo así, no te puedes imaginar el esfuerzo y tiempo que supone hacer todo esto a diario.

 

 

Pero también algunos días me parece que todo es un poco mierda  💩💩💩 y me sale estar triste o verlo todo negro. No me recreo en ello, pero me resulta inevitable no pasar por ese estado cada X días. Y creo que estoy en mi derecho. Igual que otras personas (o yo misma en otros momentos) se quejan porque les duele la regla, tienen la gripe, o incluso no están contentas con su nuevo corte de pelo ¿no voy a poder quejarme yo?

Pero todo esto no es una “lucha”. Para mi es aguantar todo lo que puedo (física y emocionalmente) y llevar la situación de la mejor forma posible. Porque si algo falla, y esto no sale bien, no será por mi “culpa“. Yo ni gano, ni pierdo la batalla. Sólo estoy enferma y quiero curarme. Si algo sale mal, será porque pillamos la enfermedad tarde; o porque hubo algún error médico; o porque surgieron complicaciones. Vamos, lo mismo que viene ocurriendo con el resto de enfermedades.